Los procesos de envejecimiento del cuerpo no son algo sencillo con una causa única.

En ellos influyen de forma simultánea muchos factores tanto externos como internos que afectan de forma distinta a cada persona, según su genética y sus circunstancias personales.

Entre estos factores destacan de forma especial dos procesos metabólicos, la glicación y la oxidación. Hoy me gustaría explicarte el primero de ellos, qué es y cómo provoca el envejecimiento de la piel. Vamos a ello.

¿Qué es la glicación?

Empezaré contándote en qué consiste.

La glicación es una reacción que se da entre ciertos azúcares como la fructosa y la ribosa y grupos de aminoácidos de una proteína.

En las células de la piel, la glucosa de la sangre reacciona con las fibras de colágeno y elastina que son la que aportan el armazón y la estructura a los tejidos.

Los productos que resultan tras esta reacción química se denominan AGE (son las siglas de su nombre en inglés Advanced Glycation End Products). Estos productos se acumulan en la matriz extracelular de la piel y provocan que las fibras proteicas se vuelvan más rígidas y más débiles y aparezcan los signos de envejecimiento.

Gran parte del conocimiento sobre este proceso proviene de estudios realizados acerca de la diabetes.

Se sabe, por ejemplo, que en diabéticos mal controlados, los altos niveles de azúcar mantenidos en sangre provocan daños en los tejidos conectivos, procesos inflamatorios crónicos y diferentes enfermedades como estrechamiento de vasos sanguíneos, lesiones en hígado y páncreas y procesos degenerativos.

Este proceso metabólico de glicación afecta a todas la células y el acúmulo de desechos es más evidente a medida que pasan los años.

Los signos externos visibles de este proceso comienzan a aparecer en torno a los 30-35 años, dependiendo de la circunstancias de cada persona. Con el paso de los años los mecanismos de defensa de las células contra este tipo de ataque van perdiendo eficacia, por lo que el resultado es más evidente.

¿Cómo evitamos las consecuencias de la glicación?

Quizá tras leer todo esto te haya surgido una inquietud: cómo eliminar los efectos de la glicación en tu piel.

Parece que la solución definitiva sería eliminar el azúcar del organismo, pero es importante recordar que no solo el azúcar refinado es responsable de la glicación, cualquier carbohidrato que ingerimos se convierte en glucosa en nuestro cuerpo.

No podemos eliminar la glicación, pero sí podemos ralentizar sus efectos.

Si renuncias al azúcar blanco, a los siropes de maíz altos en fructosa y el resto de carbohidratos refinados estarás dando un paso muy importante hacia la prevención de los daños producidos por la glicación en la piel.

Por otro lado, los carbohidratos complejos son de asimilación lenta y no provocan el rápido aumento de glucosa en sangre como ocurre con los refinados. Además, están acompañados de mayores cantidades de fibra alimentaria la cual ralentiza la absorción de los azúcares y cumple otras importantes funciones en el organismo como mantener una microbiota saludable.

También existen tratamientos cosméticos que ayudan a combatir los efectos de la glicación en la piel ya que favorecen la síntesis de colágeno. En este proceso se eliminan las fibras de colágeno afectadas por la glicación y se favorece la generación de nuevas fibras.

En Kare podemos ayudarte a combatir el envejecimiento de la piel.

Llámanos y te explicaremos cómo.

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