La inflamación es un proceso que ocurre de forma natural en nuestro organismo. A pesar de las connotaciones negativas de la palabra, es imprescindible para la vida.

El problema aparece cuando la inflamación no sucede durante el proceso de curación propio del cuerpo sino que se vuelve crónica. Entonces recibimos de ella solo su parte negativa.

Hoy me gustaría explicarte algunos datos sobre este proceso de inflamación silenciosa y darte consejos que te ayuden a mejorar.

¿Qué es la inflamación?

La inflamación es, como decía antes, una reacción del cuerpo que forma parte de los procesos de curación. Está desencadenada por una infección o una lesión sufrida por el organismo. Tras esta agresión, el cuerpo libera sustancias mediadoras del proceso inflamatorio, como los eicosanoides.

Estos compuestos derivan de ácidos grasos poliinsaturados y funcionan de forma similar a las hormonas, aunque difieren de estas en dos características principales:

  • Se segregan prácticamente en todos los tejidos, no solo en glándulas endocrinas.
  • Son muy inestables químicamente, por lo que su acción es a nivel local.

Estos mediadores pueden ser proinflamatorios y antiinflamatorios. Los primeros causan una reducción de la resistencia física, provocan estrechamiento de las arterias y disparan el dolor mientras que los antiinflamatorios tienen un efecto opuesto.

Cuando se produce un desequilibrio entre ambos y aumentan los proinflamatorios ocurre una inflamación imperceptible de los tejidos u órganos que causa la irritación y lesión crónica de las células de los mismos: la llamada inflamación silenciosa.

¿Cuáles pueden ser las causas?

Este desequilibrio y la consiguiente inflamación crónica parece que se debe, sobre todo, al aumento de los niveles de insulina por el incremento de ingesta de carbohidratos.

Los altos niveles de insulina en sangre estimulan el cortisol y los eicosanoides proinflamatorios. Como consecuencia, se produce la inflamación celular.

La falta de ejercicio, una alimentación inadecuada que incluye muchos carbohidratos refinados y azúcar, así como la reducción de ácidos grasos antiinflamatorios como los Omega 3 provenientes del pescado, son causas más que probables de este proceso inflamatorio que favorece la aparición de enfermedades degenerativas y autoinmunes.

¿Cómo podemos combatir la inflamación crónica?

Realizar ejercicio de forma regular y mantener un peso adecuado, así como mejorar la alimentación y los suplementos nutricosméticos pueden ayudarnos en este caso. Una correcta nutrición siempre es un buen punto de partida en la búsqueda de soluciones a nuestros problemas de salud.

En este caso, es preciso basar la nutrición en una dieta antiinflamatoria. Al disminuir la ingesta de hidratos de carbono y azúcares refinados, reducimos los picos de insulina en sangre y su potencial efecto inflamatorio. El consumo de suplementos de ácidos grasos Omega 3 ayuda a reducir la inflamación en los tejidos y a controlar el apetito. Además colaboran en el control del peso y a mejorar tu concentración y nivel de energía.

En Kare trabajamos con los suplementos 180 the concept, nutricosmética que nos ayuda a sentirnos y vernos mejor. Si te interesa saber cómo puede ayudarte en tu caso, contacta con nosotras y pregúntanos lo que quieras saber.

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