En la vida llega un día, de repente, en que empiezas a ver en tu cara ciertos detalles que antes no estaban ahí.

Esos primeros signos de la edad que se empiezan a notar en la piel suelen ser la pérdida de firmeza y unas finas líneas de expresión que ya no desaparecen enseguida como antes.

En ese momento, puede que te plantees mejorar el aspecto de la piel de tu rostro, pero la cirugía no suele ser la primera opción. Buscas un tratamiento eficaz pero menos agresivo. Ahí es donde te encuentras con la radiofrecuencia facial.

Hoy quiero hablarte de ella y darte algunas pistas de por qué es tan popular para ayudarte a mostrar tu mejor cara.

¿Qué es la radiofrecuencia facial?

La radiofrecuencia facial es una tecnología que se aplica en la piel del rostro o del cuerpo (si te interesa leerlo, tenemos un artículo en el blog: mejora el aspecto de la piel con radiofrecuencia) para estimular el colágeno y provocar un aumento de la producción del mismo. Este aumento de colágeno consigue mejorar la flacidez de la piel.

El tratamiento no provoca dolor ni molestias. Únicamente se siente un leve aumento de la temperatura facial.

¿Qué beneficios aporta el tratamiento con radiofrecuencia?

El uso de esta tecnología sobre la piel de la cara y el cuello estimula las células productoras de colágeno, como los fibroblastos. Esto produce un aumento de las fibras formadas por esta proteína que redensifican la piel.

Gracias a ello se crea un aumento de la tensión de la piel y se provoca un lifting facial. Se levantan los pómulos y la línea de la mandíbula se ve más definida. También ayuda a suavizar las finas líneas de expresión que aparecen en el rostro, como los surcos que van de la nariz a la boca.

Otro de los efectos de esta tecnología sobre la piel es el aumento de la oxigenación en las células y una mejora en la luminosidad de la piel.

Con todo esto, tendremos un efecto de buena cara sin ninguna intervención agresiva.

¿Quién se puede beneficiar de este tratamiento?

Este tratamiento se suele aplicar en personas de entre 30 y 50 años, que empiezan a apreciar descolgamiento y laxitud de la piel y pequeñas arrugas. Estas personas no quieren un tratamiento quirúrgico, sino que simplemente están interesadas en mejorar su aspecto de una forma sencilla.

Se utiliza sobre todo en la frente, bajo los ojos, en los pómulos, la línea de la mandíbula y el cuello.

Es posible complementar la aplicación de la radiofrecuencia en el rostro con otros tratamientos cosméticos que potencien sus efectos.

¿Cuáles son las contraindicaciones de la radiofrecuencia facial?

Durante el tratamiento, el paciente siente calor en el rostro. Algunas personas experimentarán un leve enrojecimiento de la piel que desaparecerá en un par de horas.

En personas con piel sensible, es muy importante regular la temperatura para evitar la rotura de capilares que aumenten el enrojecimiento. De hecho, no se recomienda en aquellas personas que sufren rosácea o cuperosis severa.

Es importante analizar las características personales para planificar el tratamiento más adecuado en cada caso. Consúltanos si tienes dudas y te las aclararemos.

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