El estilo de vida que llevamos a diario, el ritmo de vida acelerado y al mismo tiempo sendentario, influyen en la salud de manera muy directa y provocan dolor e inflamación crónica.

Existen además enfermedades autoinmunes cuyos brotes se disparan por culpa del estrés.

Muchas personas dependen de medicamentos antinflamatorios para sobrellevar el dolor.

Seguro que muchas veces te preguntas si no habrá algo que puedas hacer para combatir este círculo de dolor e inflamación. La alimentación puede ser la respuesta a esta pregunta.

Hoy me gustaría hablarte sobre alimentación antinflamatoria y sobre cómo puedes utilizar lo que comes para combatir y mejorar tus síntomas.

¿Cómo funciona el proceso inflamatorio?

El sistema inmune es el defensor de tu cuerpo. Cuando tu organismo detecta una agresión se desencadenan los procesos antinflamatorios encargados de protegerte. El agresor puede ser un microrganismo, un agente químico o incluso el polen de una planta. Por tanto, la inflamación es un mecanismo necesario de defensa.

El problema surge cuando la inflamación persiste en el tiempo, incluso sin nada que agreda al cuerpo. En ese momento, la propia inflamación crónica es el enemigo.

¿Qué podemos hacer para combatir la inflamación crónica?

Existen alimentos a nuestra disposición que promueven la inflamación. Afectan a nuestro organismo y provocan que ese proceso inflamatorio que debería ser nuestro aliado se convierta en el causante de dolor, inflamación articular, problemas digestivos y muchos otros.

Los alimentos procesados que consumimos se manipulan y se les añaden sustancias químicas para potenciar su sabor o aumentar su durabilidad. Este procedimiento agrede al organismo y favorece la inflamación crónica.

Estos alimentos, conocidos por todos, incluyen:

  • los refrescos azucarados

  • los carbohidratos refinados (pan y pastas no integrales)

  • alimentos procesados con grandes cantidades de sal y saborizantes artificiales añadidos, como patatas fritas y otros aperitivos

  • carnes rojas manipuladas como salchichas y hamburguesas industriales.

Estos alimentos también se asocian a otras enfermedades crónicas propias de las sociedades occidentales como la diabetes o patologías cardiovasculares. Por supuesto, el aumento de las tasas de obesidad entre la población, incluso infantil, es consecuencia directa de una dieta basada en alimentos ultraprocesados.

¿Existe un tipo de alimentación antinflamatoria?

No toda la comida que nos consumimos potencia los problemas de salud. También podemos optar por productos que combaten la inflamación y ciertas patologías crónicas cuando los incorporamos de forma regular a nuestra dieta.

Una dieta basada en verduras y frutas, sobre todo aquellas ricas en antioxidantes naturales y polifenoles que aportan beneficios a nivel cardiovascular, ayuda a combatir los efectos nocivos de la inflamación cuando esta se convierte en crónica.

Por citar algunos de estos alimentos, deberíamos añadir a nuestra dieta verduras de hoja verde como espinacas, frutas ricas en antioxidantes como frutos rojos o cítricos, frutos secos o pescados como el salmón con un alto contenido en ácidos grasos saludables.

Si necesitas ayuda para mejorar tu alimentación, recuerda que puedes llamarnos. En Kare, nuestro estudio de bienestar de Donostia-San Sebastián tenemos programas para mejorar tu vida enfocados en la nutrición saludable.

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